¿Qué es y cómo se manifiesta?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por presentar síntomas persistentes y abrumadores que interfieren en la vida laboral, escolar y en las relaciones interpersonales. La depresión, a diferencia de la tristeza, es una condición que se sostiene en el tiempo. Se estima que en todo el mundo el 5% de los adultos padecen depresión.

Algunos comportamientos en donde nos damos cuenta de que puede existir una depresión es el cansancio excesivo, la falta de socialización o falta de concentración. En general existe una pérdida de interés en actividades que solían ser agradables y hay poca energía (desgano) para hacer cosas. Esto, atravesado por una sensación de tristeza profunda, baja estima o sensación de vacío.

También puede manifestarse en comportamientos agresivos ya que la persona puede sentirse atrapada en un estado de desesperación que puede llevar a comportamientos impulsivos. Los comportamientos agresivos pueden ser un síntoma de depresión, particularmente en los jóvenes, que pueden ser menos capaces de identificar y expresar sus emociones de manera adecuada.

Otros síntomas comunes incluyen los cambios en el apetito y el sueño y la disminución de la atención. En algunos casos, la depresión puede estar asociada con pensamientos  de poca valía, impotencia ante las circunstancias e ideas suicidas.

Si se detectan cambios extremos de ánimo que oscilan entre periodos depresivos y períodos de extremo ánimo, energía y productividad, puede tratarse del trastorno bipolar.

Causas

La depresión es causada por una combinación de factores: biológicos, psicológicos y socio-ambientales. Los factores biológicos pueden incluir desequilibrios químicos en el cerebro y problemas de salud física o falta de nutrientes. Los psicológicos, pueden incluir eventos traumáticos recientes o de tiempo atrás, stress crónico. Y, los socio-ambientales pueden incluir la falta de apoyo social y la ausencia de redes o vínculos . Es importante escuchar siempre cada caso para construir un entendimiento y crear un tratamiento posible.

Prevención

Los programas de prevención y visibilización social y comunitaria pueden reducir la depresión. Algunas estrategias son los programas de ejercicio (especialmente para jóvenes y adultos mayores) puesto que no sólo ayuda a la salud física sino a tejer redes y relacionarse. También es de ayuda la intervención oportuna en los padres cuyos hijos presenten problemas de conducta, para abordar el problema desde los adultos y mejorar los resultados de sus hijos entre todos. Mantener equilibrio entre la alimentación, el ejercicio y el sueño, siempre será recomendable.

Tratamiento

El tratamiento de la depresión puede variar según la gravedad de los síntomas y las necesidades individuales de la persona que la padece.

Existen algunas medidas que ayudan a mantener la salud en general, incluida la mental, éstas incluyen la práctica regular de ejercicio físico, la alimentación saludable y el cuidado adecuado del sueño. Además, mantener una red de apoyo social, amigos, familiares, compañeros. En momentos donde se experimentan emociones que intefieren en los distintos ámbitos de la vida cotidiana, como la escuela, el trabajo, las actividades sociales y familiares, buscar ayuda profesional será muy útil para atravesar estos momentos e ir saliendo de ese estado. En ese sentido, hablar de lo que acontece a nivel emocional con otras personas es sumamente importante.

Si bien los síntomas pueden ser abrumadores, es importante recordar que la depresión es una condición tratable y que existen recursos disponibles para ayudar a quienes la padecen. Si se experimentan síntomas de depresión, es importante buscar ayuda profesional para recibir un diagnóstico adecuado y un tratamiento efectivo.

Conocer cuándo comenzaron los síntomas, en qué aspectos de la vida se manifiestan, qué comportamientos conlleva, así cómo darse cuenta de cómo se maneja la persona que padece en la vida cotidiana, con sus pares – y con sus padres, en caso de ser adolescente- es clave.

¿Qué se puede hacer? Si sospechamos que alguien cercano a nosotros está atravesando un momento difícil, notamos cambios en su comportamiento, podemos ayudarlo a ubicar algunas de estas preguntas, intentar responderlas y orientar esta problemática a los profesionales de la salud para tratar este estado.

¿Funcionan los antidepresivos?

Si un profesional llega a medicar en casos moderados y graves de depresión, hay que recordar que el acompañamiento psicológico es fundamental para poder comprender y atravesar esta situación y no depender de la medicación. Los antidepresivos pueden llegar a tener efectos secundarios o ser recetados por más tiempo del que se requiere. Dejar de consumirlos puede vivirse con síntomas de abstinencia. La automedicación nunca es recomendable ni es una opción, automedicarse puede causar daños irreversibles.

Editorial Espacio 2 puntos